Si hay un accesorio que no puede faltar en nuestro baño, este es el
secador de pelo, un aliado que tiene que saber hacer de todo: secar el pelo al instante y tras la ducha, cuando llegas tarde al trabajo, o ayudarte en un brushing complicado.
Potencia y temperatura
Para que sea eficaz, lo mejor es que tenga potencia y que caliente bien; de esta forma el pelo se secará en unos minutos.
Pero también puede ser peligroso si lo utilizamos continuamente ya que una temperatura excesiva puede resecar el cabello. Lo ideal es contar con un secador potente (1600 w como mínimo) y con un regulador de calor que nos permita proteger el pelo.
Los riesgos del secador
Con los secadores de última generación conseguimos prevenir los riesgos de quemarnos o dañarnos el pelo a través del agarre ergonómico, sistema de seguridad térmica para evitar el recalentamiento, mango antideslizante...
Las tecnologías
¿Que no hay nada más sencillo que un secador? ¡Te equivocas!. Desde hace algunos años se han conseguido muchísimas innovaciones tecnológicas:
Tecnología de Iones: Desde siempre, uno de los grandes problemas de los secadores ha sido la electricidad estática; justo después de la ducha conseguíamos secarnos el pelo pero se nos caía en la cara y no lucía en absoluto. La tecnología de los iones adaptada a estas máquinas ha conseguido acabar con este problema. Los iones positivos de los secadores crean minúsculas gotas de agua que se propulsan hacia el cabello. De esta manera, el pelo queda protegido del exceso de calor y de la electricidad estática, y, además, mantiene un brillo impecable.
Todo en uno: Otra importante innovación tecnológica es la aparición del «todo en uno», es decir, secadores que alisan, ondulan, etc.
Pequeños añadidos: El modo turbo, muy práctico cuando tenemos poco tiempo; el modo frío, con el que podemos secar el pelo sin que se estropee, la longitud del cable o las boquillas diferentes son algunas de las características que hacen que nos decantemos por un modelo antes que por otro.
También podemos decidir si lo preferimos con rejilla o con filtro para evitar que el polvo y demás impurezas se adhieran al cabello.
Utilizarlo bien
No sirve de nada tener un buen secador si lo utilizamos mal, por eso os damos algunos trucos y consejos:
Por lo general, hay que evitar los excesos: demasiado calor, demasiado tiempo de secado (nunca más de quince minutos) o acercarlo demasiado al cabello ya que puede hacer que lo estropeemos.
Un último consejo: Para reparar o prevenir los daños y los cabellos secos, no dudes en utilizar lociones, mascarillas nutritivas y reparadoras.